Presentación

 

La Unidad Educativa Cristo Rey como parte de la red de instituciones educativas de la Compañía de Jesús en el Ecuador, fiel al proceso educativo ignaciano colabora en la misión evangelizadora de la juventud manabita ofreciendo una educación integral a la luz de la concepción cristiana de la persona humana y de la sociedad.

 

Comprendiendo que el Departamento de Pastoral debe ser el núcleo que articule todos los procesos educativos ignacianos, trabajamos fomentando el desarrollo integral, armónico y equilibrado del estudiante en las dimensiones: afectiva, ética, corporal, espiritual, cognitiva, estética, socio-política y comunicativa.
 

CARACTERÍSTICAS FUNDAMENTALES DE LA PASTORAL

 

Queremos recordar que nos situamos dentro de un tipo concreto de pastoral. A continuación exponemos algunas de las características que debe tener dicha pastoral:

  1. Involucra tiempo y tiempos. Supone pasar tiempo con nuestros estudiantes.
  2. Abierta a la trascendencia. Nuestra pastoral debe invitar, posibilitar y acompañar el descubrimiento de la trascendencia. De algo que va más allá de nosotros mismos, de nuestra realidad. Para ello es fundamental educar en la interioridad.
  3. Con una relectura del mundo y de la creación. Nuestra pastoral nos debe llevar a leer el mundo con otros ojos.
  4. Experiencial. Nuestra pastoral debe posibilitar el experimentar a Jesús resucitado.
  5. Formativa. Nuestra pastoral debe formar, permitir aprendizajes significativos, posibilitar lecturas y conocimientos; saber dar razón de nuestra fe desde el conocimiento y no sólo desde el afecto o las sensaciones.
  6. Comprometida. Este compromiso debe llevar a una transformación, tanto personal como comunitaria.
  7. Procesual y vocacional. Si es una pastoral educativa, escolar, debe ser procesual, marcando bien los objetivos de cada etapa, de cada momento. Consiste en hacer un camino Eclesial.
  8. Debe ser una pastoral comunitaria, que vaya sembrando semillas de comunidades y grupos que se reúnan alrededor de su fe en Jesucristo.
  9. Festiva, celebrativa, ilusionante... Debe ser una pastoral que enseñe a celebrar, que ilusione, que llene de alegría y esperanza el corazón, que cree horizontes y expresiones que ayuden a caminar.

Así conseguiremos que sea una esperanza real para el siglo XXI, si realmente tiene algo que ofrecer al mundo en la que cambie los paradigmas interpretativos actuales por otros que posibiliten una relación nueva.
Desde estos fundamentos deberá nacer la visión y misión, para plantear luego objetivos y las estrategias de acción.