Con ternura, gratitud y mucha emoción celebramos la graduación de nuestros estudiantes de Inicial, quienes dieron su primer gran paso en su camino formativo: avanzar hacia Primero de Básica.

Fue una jornada llena de sonrisas, presentaciones llenas de dulzura y miradas orgullosas de sus familias. Los niños nos regalaron momentos inolvidables, demostrando cuánto han crecido y todo lo que han aprendido con alegría y sencillez.

También fue un instante profundamente conmovedor para sus docentes, quienes, con el corazón lleno de amor, acompañaron este cierre de etapa, incluso con lágrimas que hablan del cariño sembrado día a día.

Desde nuestra espiritualidad ignaciana, damos gracias por la vida, por el crecimiento y por cada pequeño paso que se convierte en un gran avance. Hoy despedimos una etapa con gratitud y abrimos otra con esperanza, confiando en que cada uno seguirá creciendo en amor, fe y alegría.

¡Felicitaciones por este hermoso comienzo de camino!